domingo, 24 de septiembre de 2017

EXHIBICIÓN DEL OFICIO DE CANTERO (2017)



Al igual que en años anteriores y como colofón al Taller de Cantería, el viernes 28 de julio desde las 18 a 21 h. se llevó a cabo la exhibición del oficio de cantero. Una de las novedades de esta edición fue una exposición de rocas debidamente clasificadas .


                                     EXPOSICIÓN DE ROCAS







Se dio comienzo al evento con una breve explicación del proceso geológico de formación de las diferentes rocas, sus  características y los diferentes usos que les da el hombre.

También se expuso al público una selección de herramientas antiguas y modernas propias de este oficio explicando la función que cumple cada una de ellas.


EXPOSICIÓN DE HERRAMIENTAS
                                    






Utilizando el plano inclinado se hizo una demostración de cómo subir un bloque de piedra a la mesa de trabajo.
                                               





Con la reproducción de una grúa romana se elevaron bloques de piedra utilizando distintos tipos de poleas, polipastos, tenazas, castañuela, argollas unidas a los bloques con plomo fundido...
                                       

Levantando un bloque con las tenazas.


A continuación se acometió el proyecto estrella de la exhibición: hacer una mesa con dos bancos a partir de un bloque de granito de algo más de una tonelada y media. 

Se comenzó por marcar las líneas de corte con una pluma de gallina y almagre (óxido de hierro),  se hicieron las cuñeras para alojar a las cuñas de acero y golpeándolas con la maza se procedió a trocear el bloque.

Los asistentes que quisieron participar en la experiencia pudieron experimentar  cómo cortar el duro granito con esta técnica sencilla y efectiva.


Línea de corte


Marcando con pluma y almagre la posición donde deben ir las cuñeras .


El bloque de granito con las cuñas colocadas y listo para ser cortado.



Las cuñas han rajado el bloque de granito.


El bloque divido en dos partes justo por la mitad. 


De  una de las piezas se cortan las patas de la mesa. 


Cortando un bloque para hacer los dos bancos. 


El corte ha salido perfecto.

Realizado todo el despiece del bloque de granito se procede a montar la mesa con los dos bancos. Aunque la encimera de la mesa pesa unos 800 kg. el montaje se realizó usando exclusivamente un palanca y tacos de madera de distintas medidas para apoyar y calzar. 

Pasos que se siguieron para montar la mesa:


1. Se levanta un lado de la encimera.


2.  La primera pata ya se puede colocar.


3. Apoyándose en la primera pata se comienza a levantar el lado contrario.



4. Alcanzada la altura necesaria se apoya el centro y se coloca la segunda pata.


5. La mesa montada.



6. Transportando el banco por medio de balanceo (andaniño).



7. Colocación de los bancos en sus patas.


8. El conjunto completo.

Terminado el montaje de la mesas y los bancos se montó una pequeña tertulia en que se pudo atender a las preguntas y comentarios de los asistentes dando por finalizada la exhibición del oficio de cantero.
    


Montejo de San Miguel, a 24 de septiembre de 2017

¡Una mirada al pasado!
¡Un paso al futuro!







martes, 19 de septiembre de 2017

XI TALLER DE CANTERÍA (2017)



12 ARTISTAS DEL CINCEL Y LA MACETA

El Museo Etnográfico convocó el XI TALLER DE CANTERÍA entre los días 24 y 28 de agosto de 2017. Doce alumnos dirigidos por el Maestro Cantero Julio Peña fueron llevando a cabo sus proyectos escultóricos a lo largo de las 20 horas que duró el curso.

En un ambiente de trabajo caracterizado por la concentración, el esfuerzo y la creatividad fueron aflorando en  los bloques de dolomita las esculturas reflejadas en los bocetos diseñados por estos artistas.

Con la satisfacción del trabajo bien realizado, una vez finalizado el taller, cada alumno recogió su obra y el Diploma que entregó el Museo a todos los participantes.

Reunida la Junta Directiva decidió entregar el premio “PIQUETILLA 2017” a Dña. Yolanda P. por su fidelidad al taller, sus progresos en el dominio del oficio y por su capacidad para superar las dificultades.

Como colofón a la finalización del taller se celebró una cena de despedida en un ambiente de cordialidad e intercambio de experiencias. Entre maestro, alumnos, organización y acompañantes fueron 22 las personas que participaron en esta agradable cena con el pensamiento puesto ya en la próxima edición del taller.

El grupo al completo




Julio Peña González , MAESTRO CANTERO  (CIGÜENZA –BU)

El maestro dando unos retoques a la pieza de  uno de los alumnos.

Dirigiendo el labrado de la obra ante la atenta mirada del alumno.



LOS ARTISTAS Y SUS OBRAS


Fco. Javier Martínez (MADRID) "Pozo"


Vaciando el pozo.

  
José Manuel Martínez (MADRID)  “Mano con pelota de pádel”





Artemio Parra (MADRID)  “Macetero”





Yolanda  (ARROYUELO – BU)  “Enfrentándose a un león”





Rebeca Pérez (CANTABRIA)  “Estela”





Leandro Fernández (MADRID)  “Escudo”





Eduardo Gómez  (CANTABRIA)   “Escudo”





Francisco Sánchez (EXTRAMIANA – BU)  “Estela”





Pedro M. Álvarez (VILLARCAYO – BU)  “Crismón”





Benito Gutiérrez (MEDINA DE POMAR – BU)   “Roseta de Meyer”





Miguel A. Magán (CANTABRIA)    “Estela”





José Alegre (MEDINA DE POMAR – BU)  “Gárgola”





Jesús García (MONTEJO DE SAN MIGUEL – BU) "Pila"






Nieves (MONTEJO DE SAN MIGUEL - BU)  "Búho"

La joven escultora labrando el bajorrelieve de un búho.


   PREMIO PIQUETILLA 2017

La Piquetilla terminada en la fragua.


Julio Alberto García Secretario del Museo y el Maestro Julio Peña entregando el Premio Piquetilla 2017 a Yolanda.


LA CENA Y LA ENTREGA DE DIPLOMAS



 El Maestro Cantero Julio Peña y Mª Paz García, Presidenta del Museo, haciendo entrega de los diplomas a los alumnos.


Fco. Javier Mtnez. entrega una preciosa mini escuadra al Maestro Cantero.


Rafael López de Novales sofocó diariamente la sed de los artistas.


“Abstracción de un porrón”, un detalle que el Museo entregó a Rafael por su colaboración y apoyo.


El Museo valora muy positivamente esta edición del Taller de Cantería por lo que se seguirá programando en años sucesivos.



Montejo de San Miguel, a 20 de septiembre de 2017


¡ Una mirada al pasado !

¡ Un paso al futuro !

jueves, 22 de junio de 2017

HACER LA COLADA





Haciendo la colada en la plaza de la iglesia a principios del S. XX.
(Negativo sobre placa de vidrio)

La limpieza y cuidado de la ropa de la familia era una tarea asignada a la mujer. Esta tarea era especialmente dura en invierno. Las hijas mayores si ya habían cumplido los catorce años, y por tanto ya habían dejado la escuela, solían ayudar a la madre.

En las casas no había agua corriente lo que complicaba mucho este trabajo. A Montejo de San Miguel llegó el agua corriente a las casas a mediados de los años 70 del siglo pasado. Hasta esta fecha el disponer del agua necesaria para la casa era un problema que cada familia solventaba como mejor podía. Algunas familias disponían de pozo, aunque escasos de agua, otras de depósito de agua de lluvia. 

Otra forma de abastecerse era coger agua de la fuente de la plaza con cántaros y baldes. El problema de esta fuente era que tenía un manantial muy pobre y aunque disponía de dos depósitos para almacenar el agua durante el invierno, en el verano escaseaba y el alcalde cerraba la fuente con candado y sólo se abría la fuente durante un par de horas al día, tiempo que aprovechaba el vecindario para aprovisionarse. También era frecuente ver como los vecinos  ponían sus baldes en los goterales y canalones de los tejados cuando llovía. El agua para beber se cogía de la fuente del río con barriles (botijos) y de estos menesteres se ocupaban los chavales.

                                                           
    
                                            Balde pequeño de lavar con sábana y rodete.

El agua era un problema por lo que para lavar se bajaba al río con la ropa metida en el balde de lavar de dos asas que se colocaba sobre la cabeza con un rodete de tela en milagroso equilibrio. La ropa que se iba lavando se ponía a secar sobre la hierba o sobre algún arbusto con el fin de llevar menos peso a la hora de subir al pueblo. La zona destinada a lavar se conocía como “donde lavan” y estaba situada aguas arriba del Pozo de los Bueyes.

 La orilla del río en esta zona estaba cubierta de limpísimos cantos rodados en la zona más próxima al río y en la más alejada una superficie de arena que era el lugar de juego de los niños cuando bajaban al río acompañando a sus madres.




Rodillero y tabla de lavar.

En la misma orilla del río había colocadas unas piedras planas inclinadas sobre el agua para poder frotar la ropa. Junto a estas piedras se colocaba el rodillero para poder lavar con algo más de comodidad. El rodillero era una especie de medio cajón con dos caras en escuadra sobre el que se colocaba una almohadilla para proteger las rodillas mientras se lavaba. Cuando se terminaba de lavar, el rodillero se escondía detrás de algún matorral en el terraplén cercano para evitar subirlo hasta el pueblo.

En invierno lo riguroso del clima y las bajas temperaturas del agua hacían esta tarea muy dura y el lavado de la ropa se reducía a lo más imprescindible.

Cuando el río bajaba crecido no se podía lavar porque el agua estaba muy turbia. En estas ocasiones se usaba un pequeño lavadero que hay en la fuente del río. Este pequeño lavadero tenía dos problemas, uno que el agua era escasa y otro que si la crecida del río era grande lo cubría completamente dejándolo inutilizado. Sólo quedaba una opción, ir a lavar a la Fuente de la Salud a orillas del Ebro aguas arriba de La Presa. Esta fuente sólo manaba cuando el río estaba crecido pero tenía la ventaja de que el agua salía tibia incluso en pleno invierno puesto que es el mismo manantial que el balneario de la otra orilla del río. Como estaba alejada del pueblo más de un kilómetro, el rodillero y la ropa solían llevarse en la burra. La ropa que se iba lavando se tendía sobre la hierba o sobre las aliagas y bujarros (boj) para que se fuera secando.
En algunas ocasiones los niños acompañaban a las madres y para ellos era toda una aventura puesto que era un lugar alejado y poco frecuentado.




Sábana de lino.

Pero lo que realmente era hacer “la colada” consistía lavar la ropa blanca, sobre todo las sábanas de lino. La ropa que se había acumulado a lo largo de todo el invierno se lavaba en primavera cuando empezaba el buen tiempo y la ropa de todo el verano se lavaba en otoño cuando ya se habían terminado todas las faenas de la cosecha.

La  colada comenzaba haciendo un fuego en un lugar apropiado y  protegido del viento, normalmente  junto a alguna pared y siempre solía ser el mismo. Sobre el fuego se colocaba una trébede que sustentaba una gran caldera de cobre llena de agua. Cuando el agua rompía a hervir se echaba en ella la ceniza blanquita que se había cogido del horno del pan por estar bien quemada y no tener ningún resto de tizones.




Caldera de cobre en la trébede y balde de cinc.

Cerca de la caldera se había colocado sobre una repisa de piedra, un gran cesto de mimbre en el que se colocaría la ropa. En algunas ocasiones se había tenido la ropa a remojo como paso previo a la colada.

Si el cesto era de mimbre con piel se ponía una sábana vieja cubriendo todo su interior para que la ropa no se manchara. No todas las familias podían disponer de un gran cesto de mimbre blanco. Las sábanas se cogían una por una, se colocaban extendidas sobre el cesto y los cuatro picos se llevaban al centro en el interior. De esta forma se iban superponiendo todas las sábanas. Una vez colocada toda la ropa dentro del cesto se tapaba con un lenzuelo (lienzo pequeño de lino) que haría las funciones de colador para impedir que pasara cualquier tipo de impureza  al verter sobre él el agua con la ceniza disuelta.

De esta operación de colar el agua con ceniza viene el nombre de hacer la colada.
Una vez que se había vertido todo el agua de la caldera se dejaba escullar (escurrir) la ropa, se cargaba en la burra y se bajaba al río para aclararla y posteriormente tenderla para que se fuera secando.




Secando la colada en la solana de casa.

Terminada la operación, las sábanas se planchaban, se doblaban y se guardaban en los arcones o baúles destinados a estos menesteres. Se irían usando según las necesidades. La ropa usada se acumulaba en el cesto de mimbre hasta la próxima colada.

La ceniza disuelta en el agua se convierte en una solución muy alcalina con gran poder blanqueante y desinfectante que sumado al agua caliente  acrecienta más esas propiedades haciéndola ideal para hacer la colada.




Rincón dedicado a la colada en el Museo Etnográfico.

Uno de los avances más valorados en el tema de los electrodomésticos es sin duda alguna la lavadora y los detergentes. Cuando ahora hacemos la colada metiendo la ropa en la lavadora y apretando unos botones, bien podríamos recordar la vida tan sacrificada que tuvieron nuestros antepasados.


Montejo de San Miguel a,  21 de junio de 2017

viernes, 28 de abril de 2017

CONVOCATORIA XI TALLER DE CANTERÍA

XI TALLER DE CANTERÍA


FECHA:  del 24 al 28 de JULIO de 2017

HORARIO: de 17 a 21 h.   (Duración total 20 horas)

MATRÍCULA:    40 €   (12 plazas)

INFORMACIÓN:  - En el correo electrónico:
                                    museomontejo@hotmail.es

DIRECCIÓN DEL CURSO: Maestro cantero-tallista D. Julio Peña
                                                  González.                    

ORGANIZA:  ASOCIACIÓN CULTURAL TRÉBEDE
                  MUSEO ETNOGRÁFICO de Montejo de San Miguel                           
                                              (BURGOS)
                                  www.museomontejo.es

PATROCINAN: AYUNTAMIENTO VALLE DE  TOBALINA
                                 DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE BURGOS

OBSERVACIONES

- Los participantes deberán equiparse de ropa, gorra y calzado apropiado. Por seguridad, deben protegerse con guantes y gafas adecuadas al trabajo que se va a realizar. Este equipamiento corre por cuenta de los alumnos.
- Los alumnos que dispongan de algunas herramientas de cantero (macetas, punteros, cinceles, gradinas …) pueden traerlas al taller para realizar su trabajo. Las herramientas tienen que estar debidamente marcadas, para evitar extravíos y confusiones. El número de herramientas que aporta el taller es limitado pero suficiente.
- Se trabajará sobre los bloques de piedra (dolomita) de la cantera de Condado de Valdivielso. En próximas fechas se enviará una lista de bloques disponibles con sus medidas para que cada uno/a de los matriculados pueda elegir el que mejor se adapte a su proyecto.
- El taller también pone a disposición de los alumnos bloques de granito de distintas medidas.
- El trabajo lo diseñará y ejecutará el alumno/a a su elección por lo que deberá llevar dibujado un boceto de lo que desea realizar. La obra quedará de su propiedad.
- Se entregará una carpeta con documentación básica y un CERTIFICADO de participación en el curso.
- El viernes día 28 de julio de 18 a 21 h. se hará una demostración para todo el público en la que se podrá observar el manejo de las piedras con palanca, con rodillo, con pinzas exteriores e interiores, con castañuelas, con distintas poleas, también se pondrá una argolla unida a la piedra con plomo y  unión de piedras con grapas y  plomo. Para finalizar se realizará una exhibición de corte de un bloque de granito con cuñas de hierro.
- Por si alguien necesita alojamiento, Montejo de San Miguel dispone de un Hotel de Turismo Rural : “El Mirador de Merindades”  Tfno. 620 29 85 57
                                           www.elmiradordemerindades.es

OBJETIVOS

- Conocer las herramientas propias del oficio.
- Adquirir conocimientos básicos sobre las diferentes técnicas de trabajo.
- Saber distinguir los diferentes tipos de materiales y sus propiedades.
- Adquirir el vocabulario propio del oficio.
- Conocer y aplicar las normas de seguridad que requieren estos trabajos.
- Formar alumnos con el fin de que algunos den el salto a la profesionalidad y puedan dedicarse a la construcción y restauración de edificios de nuestra comarca manteniendo la estética de nuestra arquitectura tradicional